La oración a San Lázaro es una poderosa súplica al santo patrono de los enfermos, los pobres y los milagros de resurrección, invocado especialmente para obtener sanación física y espiritual, salir de la pobreza extrema y resucitar situaciones que parecen muertas o perdidas. En Astroideal, hemos compilado esta oración milagrosa que durante siglos ha traído alivio a millones de devotos que enfrentan enfermedades graves, crisis económicas devastadoras y circunstancias aparentemente sin esperanza. San Lázaro, amigo íntimo de Jesús y testigo viviente del poder divino sobre la muerte misma, es reconocido mundialmente como uno de los intercesores más poderosos para causas que requieren un milagro verdadero, y su devoción se complementa perfectamente con servicios de tarot telefónico para comprender el significado espiritual del sufrimiento y los caminos hacia la sanación.
💜 ¿Necesitas una respuesta clara ahora mismo?
CONSULTA EL TAROT DEL SÍ O NO Gratis · Sin registro · Resultado al instanteTexto completo de la oración a San Lázaro
Glorioso San Lázaro, amigo predilecto de Jesús,
tú que experimentaste la muerte y fuiste llamado de regreso a la vida,
tú que conoces el sufrimiento del cuerpo enfermo,
tú que comprendes la desesperación de la pobreza extrema,
acudo a ti con fe y humildad.
San Lázaro, testigo del poder de Cristo sobre la muerte,
intercede por mí ante el Señor en este momento de aflicción.
Así como Jesús te devolvió a la vida cuando todos creían imposible tu retorno,
así te pido que intercedas para que Él obre un milagro en mi vida.
San Lázaro, patrono de los enfermos,
te suplico por mi salud (o la de nombre de la persona).
Que tu intercesión traiga alivio al dolor que me aqueja,
sanación a la enfermedad que me consume,
y restauración completa de mi cuerpo, mente y espíritu.
San Lázaro, protector de los pobres y necesitados,
tú que viviste en la abundancia de la amistad divina,
ayúdame a salir de esta pobreza que me agobia,
abre caminos de prosperidad justa y digna,
y permite que la abundancia bendita llegue a mi hogar.
San Lázaro, maestro de la paciencia en el sufrimiento,
tú que soportaste la enfermedad con fe inquebrantable,
enséñame a llevar mi cruz con dignidad,
a mantener la esperanza cuando todo parece perdido,
y a confiar en el plan perfecto de Dios incluso en la oscuridad.
San Lázaro, resucitador de esperanzas muertas,
devuelve la vida a los sueños que he enterrado,
resucita los proyectos que creía imposibles,
reaviva las relaciones que parecían terminadas,
y restaura todo lo que el sufrimiento me arrebató.
Por tu amistad sagrada con Cristo,
por el milagro de tu resurrección,
por tu comprensión profunda del dolor humano,
te pido que escuches mi súplica con misericordia.
San Lázaro bendito, no me abandones en esta prueba.
Que tu poderosa intercesión alcance para mí la gracia que necesito.
Te prometo (menciona tu promesa)
si me concedes este milagro que tanto anhelo.
Amén.
¿Cómo rezar esta oración a San Lázaro correctamente?
El equipo espiritual de Astroideal recomienda seguir este protocolo sagrado para invocar la poderosa intercesión de San Lázaro:
- Consigue una imagen o estampa de San Lázaro en su representación tradicional: vestido con túnica blanca o púrpura, emergiendo de la tumba con vendas sueltas, o acompañado de perros que lamen sus llagas (versión del pobre Lázaro). Algunos devotos prefieren tener ambas representaciones, pues simbolizan diferentes aspectos de su intercesión.
- Prepara un altar dedicado a la sanación y resurrección: coloca la imagen de San Lázaro sobre un paño morado (color de penitencia y transformación espiritual), acompáñala con velas moradas o blancas, un vaso con agua fresca (símbolo de purificación), y si es posible, flores blancas frescas (representan la pureza y la resurrección). Las tarotistas buenas recomiendan también incluir una pequeña piedra o cristal (símbolo de la tumba de donde Lázaro resucitó).
- Escoge el día y momento más propicio: El 17 de diciembre (festividad de San Lázaro en el calendario católico) es el día de máximo poder, pero también puedes rezarle los sábados (día tradicional de San Lázaro en algunas tradiciones) o el primer viernes de cada mes. La hora ideal es al amanecer, simbolizando el renacer de la esperanza, o a las 3:00 PM (hora de la misericordia divina).
- Realiza una limpieza espiritual antes de comenzar: lávate las manos y el rostro con agua bendita mientras pides purificación interior. Si estás enfermo y puedes hacerlo, toma un baño de hierbas medicinales (romero, ruda, albahaca) como preparación. Este acto simboliza tu disposición a recibir la sanación.
- Enciende las velas con intención específica diciendo: «Enciendo esta luz como símbolo de la vida que San Lázaro recuperó por Cristo. Que esa misma luz de resurrección ilumine mi situación». Observa la llama; si arde firme y brillante, es señal de intercesión favorable. Muchos devotos que consultan con mejores tarotistas interpretan el comportamiento de la llama como mensaje espiritual.
- Reza la oración completa con absoluta concentración, deteniéndote especialmente en la parte que más resuena con tu necesidad (sanación, prosperidad, o resurrección de situaciones). Personaliza la oración mencionando específicamente tu enfermedad o necesidad cuando la oración lo indique.
- Visualiza tu milagro específico: mientras rezas, imagina vívidamente el momento en que Jesús llamó a Lázaro de la tumba con las palabras «¡Lázaro, sal fuera!» (Juan 11:43). Luego imagínate a ti mismo saliendo de la «tumba» de tu enfermedad, pobreza o problema, envuelto en vendas que se desprenden, caminando hacia la luz de la nueva vida.
- Realiza una novena de 9 días consecutivos para peticiones importantes que requieren milagros profundos. Para necesidades urgentes, puedes hacer un triduo de 3 días, pero mantén siempre la constancia diaria. No interrumpas el ciclo que inicies.
- Después de cada oración, di la jaculatoria: «San Lázaro, amigo de Jesús, resucita mi esperanza» (repetir tres veces). Esta breve invocación sella tu petición.
- Bebe un sorbo del agua del altar al finalizar cada sesión de oración, como símbolo de que recibes la sanación. Algunos devotos guardan esta agua y la usan para lavar la zona enferma del cuerpo o para limpiar espacios que necesitan renovación energética.
¿Cuándo rezar esta oración a San Lázaro?
Esta poderosa oración es especialmente efectiva en las siguientes circunstancias de necesidad extrema:
Enfermedades graves o terminales: Cuando enfrentas cáncer, enfermedades degenerativas, condiciones crónicas incurables, o diagnósticos médicos desalentadores. San Lázaro, que experimentó la muerte física y regresó, comprende profundamente el miedo a la enfermedad terminal. Miles de testimonios documentan remisiones milagrosas atribuidas a su intercesión. Según los expertos de Astroideal, San Lázaro es particularmente efectivo para enfermedades que los médicos han declarado «sin esperanza».
Pobreza extrema y crisis económica devastadora: Cuando no tienes para comer, enfrentas desahucio inminente, tus hijos pasan hambre, o la miseria es tan absoluta que has perdido toda dignidad. San Lázaro, identificado en la tradición popular con el mendigo pobre de la parábola (Lucas 16:19-31), es el santo patrono de quienes han tocado fondo económicamente. Combinar la oración con consulta de tarot por teléfono puede revelar caminos inesperados hacia la prosperidad.
Adicciones destructivas que parecen imposibles de vencer: Alcoholismo, drogadicción, ludopatía, adicciones sexuales que han destruido tu vida, tu familia y tu salud. San Lázaro puede «resucitar» a personas que están viviendo muertas en vida por sus adicciones, devolviéndoles la voluntad de vivir dignamente.
Depresión severa y pensamientos suicidas: Cuando sientes que estás muerto en vida, que has perdido toda esperanza, que la oscuridad es tan profunda que contemplas quitarte la vida. San Lázaro, que literalmente estuvo muerto cuatro días, comprende esa oscuridad absoluta y puede interceder para que encuentres razones para vivir.
Situaciones que parecen completamente muertas y sin solución: Negocios quebrados que necesitan resucitar, matrimonios aparentemente terminados que requieren renovación milagrosa, relaciones familiares rotas durante años, proyectos abandonados que merecen segunda oportunidad. San Lázaro es el santo de las resurrecciones en todos los sentidos. Las videntes fiables pueden ayudarte a discernir si una situación merece ser resucitada o debe dejarse en paz.
Enfermedades de la piel difíciles de curar: Lepra moderna, psoriasis severa, dermatitis crónicas, úlceras cutáneas, heridas que no cicatrizan. La tradición asocia a San Lázaro con enfermedades cutáneas debido a la descripción de sus llagas en la parábola bíblica.
Pandemias, epidemias y enfermedades contagiosas: Durante brotes de enfermedades infecciosas, COVID-19, dengue, tuberculosis. San Lázaro ha sido invocado históricamente durante plagas y epidemias con resultados milagrosos documentados.
Antes de cirugías riesgosas o tratamientos médicos agresivos: Cuando vas a someterte a operaciones complejas, quimioterapias intensas, radiaciones, trasplantes. Rezar a San Lázaro antes y después de estos procedimientos ha mostrado mejorar dramáticamente las tasas de recuperación según testimonios de fieles.
Fechas especiales de mayor poder: El 17 de diciembre (festividad principal de San Lázaro), Sábado Santo (día de Cristo en el sepulcro, resonancia con Lázaro en la tumba), los sábados de Cuaresma, y cualquier momento en que sientas que estás en la «tumba» de la desesperación más absoluta.
¿Necesitas claridad en una decisión urgente?
Si tras esta oración sientes que necesitas orientación adicional para resolver un asunto importante, nuestras tarotistas profesionales pueden ayudarte con total confidencialidad.
Llama ahora al 910 973 829 para una consulta privada y personalizada
Más información sobre tarot telefónico →Origen e historia de San Lázaro como santo de los milagros
San Lázaro ocupa un lugar único en la tradición cristiana como el único ser humano del que tenemos registro bíblico que experimentó la muerte y fue devuelto a la vida por Jesús, convirtiéndose en el símbolo viviente del poder divino sobre la muerte misma.
El amigo íntimo de Jesús: Lázaro vivía en Betania, un pueblo cercano a Jerusalén, junto con sus hermanas María y Marta. El Evangelio de Juan describe a Lázaro como uno de los amigos más cercanos de Jesús, quien visitaba frecuentemente su hogar. Esta amistad íntima es fundamental para comprender el poder de su intercesión: Lázaro tiene acceso privilegiado al corazón de Cristo.
La enfermedad y muerte de Lázaro: Según el relato del Evangelio de Juan (capítulo 11), cuando Lázaro cayó gravemente enfermo, sus hermanas enviaron un mensaje urgente a Jesús: «Señor, el que amas está enfermo». Sorprendentemente, Jesús permaneció dos días más donde estaba antes de ir a Betania. Cuando finalmente llegó, Lázaro llevaba cuatro días muerto y sepultado en una cueva sellada con una piedra, según la costumbre judía.
El milagro de la resurrección: En la escena más dramática de los evangelios, Jesús se acercó a la tumba de Lázaro y lloró (el versículo más corto de la Biblia: «Jesús lloró»). Luego ordenó quitar la piedra del sepulcro. Marta objetó: «Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días muerto». Pero Jesús insistió. Levantando los ojos al cielo, oró al Padre y luego gritó con voz fuerte: «¡Lázaro, sal fuera!» (Juan 11:43). Para asombro de todos los presentes, Lázaro salió caminando de la tumba, todavía envuelto en las vendas mortuorias. Jesús ordenó: «Desátenlo y déjenlo ir». Las videntes premium reconocen este episodio como la demostración más poderosa de que ninguna situación está demasiado «muerta» para ser resucitada por el poder divino.
La vida después de la resurrección: La Biblia no proporciona muchos detalles sobre la vida de Lázaro después de su resurrección, pero la tradición cristiana ha preservado importantes elementos. Según relatos patrísticos, Lázaro nunca volvió a sonreír después de su resurrección, pues había visto secretos del más allá que le cambiaron profundamente. Esta gravedad solemne lo convirtió en consejero espiritual para quienes enfrentan sufrimientos extremos.
Lázaro como primer obispo de Chipre: La tradición ortodoxa sostiene que Lázaro, tras ser resucitado, vivió otros 30 años. Huyó de Judea durante las persecuciones y llegó a Chipre, donde los apóstoles Pedro y Pablo lo consagraron como primer obispo de Kition (actual Larnaca). Allí predicó el evangelio y obró numerosos milagros de sanación hasta su segunda muerte, natural, alrededor del año 63 d.C.
La doble identificación en la tradición popular: En la devoción popular latinoamericana y caribeña, San Lázaro a veces se confunde o sincretiza con el «pobre Lázaro» de la parábola contada por Jesús (Lucas 16:19-31), el mendigo cubierto de llagas que los perros lamían. Esta fusión enriqueció la devoción, convirtiendo a San Lázaro en patrono tanto de enfermos como de pobres extremos.
Sincretismo afrocaribeño: En Cuba, Puerto Rico y otras islas del Caribe, San Lázaro se sincretizó con Babalú Ayé, orisha de la sanación y las enfermedades en la religión yoruba. Esto amplió exponencialmente su devoción, creando la famosa peregrinación del Rincón (Cuba) donde millones caminan descalzos cada 17 de diciembre.
Patronazgos universales: San Lázaro es patrono de los leprosos, enfermos de sida, personas con enfermedades de la piel, mendigos, personas sin hogar, veterinarios (por los perros que lamían sus llagas), enterradores, y todas las personas que enfrentan situaciones aparentemente muertas que requieren resurrección milagrosa.
Símbolos iconográficos: San Lázaro se representa de dos formas principales: (1) emergiendo de la tumba con vendas blancas, simbolizando resurrección y vida nueva; (2) como mendigo en muletas, cubierto de llagas con perros a sus pies, simbolizando solidaridad con los más pobres y enfermos. Ambas representaciones son veneradas y efectivas para diferentes tipos de peticiones.
Reliquias sagradas: La Iglesia de San Lázaro en Larnaca, Chipre, afirma poseer las reliquias del santo. Otra parte de sus reliquias se encuentra en la Basílica de Saint-Maximin-la-Sainte-Baume en Francia, donde según la tradición llegó junto con sus hermanas María y Marta. Millones de peregrinos visitan estos sitios buscando milagros de sanación.
Preguntas frecuentes sobre la oración a San Lázaro
¿San Lázaro puede curar enfermedades que los médicos consideran incurables?
San Lázaro es precisamente el santo al que se acude cuando la medicina ha agotado todas sus opciones y declara una situación «sin esperanza». Su propia historia es la prueba definitiva de que para Dios no existe «demasiado tarde» o «demasiado muerto». Sin embargo, es fundamental comprender que San Lázaro intercede ante Dios, y es la voluntad divina la que determina si la curación física ocurrirá. Miles de testimonios documentados en santuarios muestran remisiones espontáneas de cánceres terminales, recuperaciones de comas prolongados, sanaciones de enfermedades autoinmunes «incurables», y reversiones de condiciones degenerativas después de novenas a San Lázaro. Pero también existen casos donde la «sanación» que Dios concede no es física sino espiritual: paz para aceptar la enfermedad, fuerza sobrenatural para sobrellevarla con dignidad, conversión profunda del alma que vale más que la salud corporal. La oración a San Lázaro NUNCA debe sustituir el tratamiento médico profesional; debe complementarlo. Según el equipo espiritual de Astroideal, la combinación de medicina, fe y oración crea las condiciones óptimas para cualquier tipo de sanación milagrosa.
¿Cuál es la diferencia entre rezar a San Lázaro y a otros santos sanadores como San Benito o Santa Rita?
Cada santo tiene un «área de especialización» basada en su vida y experiencias terrenales. San Benito es poderoso contra enfermedades de origen espiritual negativo (maleficios, posesiones). Santa Rita es invocada para causas completamente imposibles y situaciones desesperadas en general. San Lázaro se especializa específicamente en: (1) situaciones que están clínicamente «muertas» o en fase terminal, (2) enfermedades que requieren literalmente «resurrección» del cuerpo, (3) pobreza extrema que ha «matado» la dignidad humana, (4) cualquier aspecto de la vida que necesita volver de la muerte a la vida. La clave está en la palabra «resurrección». Si tu situación se siente como estar en una tumba, sepultado bajo el peso del sufrimiento, sin aire, sin luz, sin esperanza—ese es el momento específico para San Lázaro. Su poder único proviene de que él experimentó literalmente la muerte física (no solo estuvo cerca, sino realmente murió) y regresó. Comprende la oscuridad absoluta de la tumba de una manera que ningún otro santo puede. Consultar con tarot online profesional puede ayudarte a discernir cuál santo es más apropiado para tu situación específica.
¿Por qué se representa a San Lázaro con perros y muletas en algunas imágenes?
Esta representación proviene de la fusión devocional entre San Lázaro de Betania (el amigo de Jesús que fue resucitado) y el personaje del «pobre Lázaro» de la parábola evangélica (Lucas 16:19-31). En la parábola, Jesús describe a un mendigo llamado Lázaro, cubierto de llagas, que yacía a la puerta del rico mientras los perros venían a lamer sus úlceras. Aunque teológicamente son dos Lázaros diferentes, la devoción popular los fusionó, creando una imagen compuesta muy poderosa: San Lázaro representa tanto a quien fue resucitado milagrosamente (esperanza de vida nueva) como a quien sufrió extrema pobreza y enfermedad con paciencia (solidaridad con los más desesperados). Los perros simbolizan paradójicamente dos cosas: en la parábola, son lo único que mostraba compasión al mendigo cuando los humanos lo ignoraban; en la tradición popular, representan la lealtad que permanece incluso en la más absoluta miseria. Las muletas representan la enfermedad que debilita pero no mata el espíritu. Ambas representaciones (Lázaro emergiendo de la tumba y Lázaro el mendigo con perros) son igualmente válidas y milagrosas. Escoge la imagen que más resuene con tu necesidad: si buscas resurrección de situaciones muertas, usa la imagen de Lázaro saliendo de la tumba; si buscas sanación de enfermedades o alivio de pobreza extrema, usa la imagen del mendigo con muletas.
¿Qué promesas son apropiadas para San Lázaro y cómo cumplirlas dignamente?
Las promesas más comunes y significativas incluyen: (1) caminar descalzo o de rodillas hasta una iglesia dedicada a San Lázaro como acto de humildad (la famosa peregrinación del Rincón en Cuba es ejemplo de esto), (2) vestir de morado durante un período determinado en su honor, (3) alimentar a personas sin hogar o donar comida a comedores sociales en su nombre, (4) cuidar a un enfermo necesitado o hacer voluntariado en hospitales, (5) difundir su devoción compartiendo tu testimonio de milagro, (6) encender velas moradas en su honor cada sábado durante un año, (7) contribuir económicamente a leproserías, centros de rehabilitación de adictos, o refugios para personas sin hogar. Lo fundamental es que la promesa refleje el espíritu de San Lázaro: solidaridad con los más pobres y enfermos, humildad ante el sufrimiento, gratitud por la vida recuperada. San Lázaro, que experimentó la muerte y regresó, valora profundamente la vida y espera que quienes reciben su intercesión usen su vida renovada para servir a otros que sufren. Si prometes y no cumples, no solo pierdes la gracia recibida sino que fallas en honrar el sacrificio del santo que intercedió por ti. Sin embargo, si circunstancias genuinas impiden cumplir exactamente lo prometido, explica honestamente a San Lázaro y ofrece una alternativa equivalente que mantenga el espíritu de servicio a los más necesitados.
¿Prefieres una consulta espiritual online?
Si deseas orientación adicional sobre decisiones urgentes o situaciones que requieren acción inmediata, nuestras tarotistas en línea están disponibles para ofrecerte claridad profesional y confidencial.
Conclusion
La oración a San Lázaro es un grito de esperanza desde las profundidades de la desesperación más absoluta, una súplica desde la tumba metafórica donde el sufrimiento nos ha sepultado. En Astroideal, hemos acompañado a miles de personas en su camino desde la oscuridad hacia la luz, y hemos sido testigos de cómo la intercesión de San Lázaro ha obrado verdaderos milagros de resurrección en vidas que todos creían perdidas.
Recuerda las palabras que Jesús pronunció antes de llamar a Lázaro de la tumba: «Esta enfermedad no es para muerte, sino para la gloria de Dios» (Juan 11:4). Tu sufrimiento actual, por terrible que sea, puede convertirse en testimonio del poder divino. Confía en San Lázaro, el santo que conoció la muerte y regresó para decirte que ninguna situación está demasiado muerta para ser resucitada cuando Dios dice «¡Sal fuera!»
